Los mercados internacionales comienzan la semana con un tono positivo, aunque todavía cauteloso. La desescalada de las tensiones en Medio Oriente ha reducido parcialmente la percepción de riesgo, mientras la atención se desplaza hacia la temporada de resultados corporativos en Estados Unidos. En Chile, el foco estará en la inflación, el comportamiento del tipo de cambio y sus implicancias para la renta fija local.
¿Qué está pasando en los mercados?
Mercados globales mantienen un desempeño favorable
Durante los últimos cinco días de cotización, las bolsas estadounidenses mostraron resiliencia. El S&P 500 avanzó un 1,76% y se estabilizó cerca de los 7.483 puntos, luego de aproximarse nuevamente a sus máximos históricos.
En Europa y Asia, el comportamiento fue más mixto, aunque la disminución de los riesgos geopolíticos más inmediatos favoreció el sentimiento de los inversionistas.
En materias primas, el petróleo registró volatilidad y una tendencia a la baja ante las primeras señales de desescalada en Medio Oriente. El cobre, en tanto, se mantuvo consolidando sus niveles, a la espera de nuevos estímulos económicos en Asia.
Medio Oriente avanza hacia una etapa de negociación
Uno de los principales acontecimientos de la semana fue el avance entre Estados Unidos e Irán en la firma del denominado Memorándum de Entendimiento de Islamabad, un acuerdo marco de 14 puntos.
Aunque se trata de un instrumento interino y acotado, abre un periodo de negociación de 60 días para alcanzar un acuerdo permanente. Sus primeros efectos han sido una desescalada militar, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes y el inicio de la normalización de la actividad marítima por parte de Qatar.
En paralelo, Irán inició extensas ceremonias fúnebres en Teherán por el fallecimiento del ayatola Ali Khamenei, ocurrido meses atrás durante ataques aéreos. El régimen ha utilizado estas procesiones como una señal de cohesión interna y legitimidad, en medio del proceso de transición política y de las negociaciones internacionales que se desarrollan en Doha.
También se conoció el anexo de seguridad del acuerdo entre Israel, el Líbano y Estados Unidos, que contempla el despliegue del Ejército libanés en el sur del país. En conjunto, estos acontecimientos reflejan un giro desde el conflicto abierto hacia la vía diplomática, aunque todavía persisten focos aislados de tensión en el Mar Rojo.

Comienza una exigente temporada de resultados en Estados Unidos
La atención de los mercados se traslada ahora hacia los fundamentos corporativos, con el inicio de los reportes correspondientes al segundo trimestre de 2026.
Las expectativas son elevadas: el mercado proyecta un crecimiento trimestral de las utilidades de 24,4% y un aumento de las ventas de 11,7%. Estas proyecciones han llevado al S&P 500 a transarse con un múltiplo precio/utilidad esperada de 20,2 veces.
Este nivel de valorización deja poco espacio para resultados inferiores a lo previsto. Para sostener el actual avance de la renta variable estadounidense, las compañías deberán confirmar que el crecimiento de sus ingresos y la solidez de sus márgenes permanecen intactos.
Inflación y tipo de cambio concentran la atención local
En Chile, el mercado espera que la inflación de esta semana registre una variación mensual negativa. Sin embargo, más allá del dato puntual, persisten dudas respecto de la convergencia sostenible de la inflación hacia la meta de 3,0%.
De acuerdo con los modelos analizados, una convergencia más efectiva requeriría que el tipo de cambio se ubicara en torno a los $880. No obstante, el peso chileno ha enfrentado presiones depreciativas asociadas principalmente a movimientos de capital y diferenciales de tasas de interés.
En las últimas semanas se ha observado una mayor demanda por dólares por parte de inversionistas no residentes. Esto se explica, en parte, porque la tasa de interés real de Chile se encuentra por debajo de la registrada en economías comparables, como Brasil y Colombia, reduciendo el atractivo relativo de las inversiones en moneda local.
A ello se suma un escenario macroeconómico interno que todavía presenta señales de debilidad y ciertos márgenes de incertidumbre fiscal, factores que limitan el apetito de los inversionistas extranjeros por activos chilenos.
Como elemento positivo, el CDS soberano de Chile no ha mostrado un deterioro relevante. Esto sugiere que la debilidad reciente del peso responde principalmente a diferenciales de tasas y flujos de corto plazo asociados al carry trade, y no a un aumento significativo en la percepción de riesgo crediticio del país.
Estrategia para la renta fija local
Frente a un escenario en que la inflación mensual podría sorprender a la baja, pero continúan las presiones cambiarias y las dudas sobre su convergencia estructural, la estrategia debe diferenciarse según el perfil de riesgo.
Como posición base, sugerimos mantener una combinación equilibrada entre fondos mutuos nominales de mediano plazo y fondos mutuos reajustables en UF de mediano plazo. Esta distribución permite capturar las tasas vigentes, mantener liquidez y evitar una exposición excesiva a las variaciones mensuales del IPC.
Para inversionistas con una mayor tolerancia al riesgo y la convicción de que la inflación estructural disminuirá más lentamente de lo anticipado por el mercado, debido principalmente al traspaso de un dólar elevado hacia los precios internos, la alternativa es sobreponderar fondos mutuos reajustables en UF de largo plazo. Esta estrategia busca capturar la protección inflacionaria y el devengo disponible en la parte más extensa de la curva.
Continuaremos monitoreando de cerca los eventos y proporcionando las actualizaciones necesarias para optimizar sus carteras.
Los análisis de Lascar Wealth Management se fundamentan en la investigación de nuestra área de Estudios Financieros, dedicada a profundizar las estrategias y perspectivas de inversión de nuestros clientes.




