Esta semana, los mercados globales estuvieron marcados por la publicación de sólidas cifras de empleo en Estados Unidos, lo que llevó a los inversionistas a reconsiderar sus expectativas sobre futuros recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. A esto se suma la atención del mercado en los próximos datos de inflación en Estados Unidos y en la reciente sorpresa a la baja del IPC en Chile, factores clave para la evolución de la renta variable, la renta fija y el tipo de cambio.
¿Qué está pasando en los mercados?
Mercado internacional: empleo sólido y menor expectativa de recortes
Los mercados financieros estadounidenses registraron una fuerte corrección el viernes 5 de junio, luego de conocerse cifras de empleo significativamente mejores a las esperadas.
Las nóminas no agrícolas aumentaron en 172.000 puestos durante mayo, superando ampliamente las estimaciones del mercado, que apuntaban a una creación cercana a 88.000 empleos. Además, las cifras de marzo y abril fueron revisadas al alza en 93.000 empleos, llevando el promedio de creación laboral de los últimos tres meses a su nivel más alto en más de dos años.
Estos datos refuerzan la percepción de que la economía estadounidense mantiene una capacidad de crecimiento sólida. Como consecuencia, el mercado redujo la probabilidad de recortes de tasas en el corto plazo y comenzó a incorporar un escenario de política monetaria más restrictivo, donde la Reserva Federal podría priorizar el control de la inflación por sobre los estímulos al crecimiento.
Reacción de los activos financieros
La respuesta del mercado fue inmediata. El índice S&P 500 retrocedió un 2,6%, mientras que el Nasdaq cayó un 4,8%, presionado principalmente por las correcciones en compañías vinculadas a semiconductores e inteligencia artificial.
En renta fija internacional, los bonos del Tesoro estadounidense también registraron ventas relevantes, reflejando la expectativa de tasas de interés más elevadas por un periodo prolongado e incluso la posibilidad de una nueva alza hacia fines de 2026.
En materias primas y activos alternativos, el petróleo Brent descendió hasta los US$93 por barril, mientras que el bitcoin cayó hacia la zona de los US$60.000, alcanzando su nivel más bajo desde octubre de 2024.
IPO de SpaceX y posibles efectos en la renta variable
Uno de los eventos más relevantes para esta semana será la salida a bolsa de SpaceX, cuyo IPO está programado para el viernes 12 de junio.
Si bien parte del impacto de esta operación podría estar incorporado en los precios actuales, diversos analistas estiman que una fracción importante de la demanda por esta nueva emisión podría financiarse mediante la reducción de posiciones en sectores que han tenido un fuerte desempeño reciente.
En particular, los sectores de semiconductores y energía han sido de los pocos segmentos del mercado estadounidense capaces de superar los máximos previos al inicio del conflicto en Medio Oriente. Por ello, no se descartan episodios de toma de utilidades en estas industrias durante las próximas semanas.

Aun así, consideramos que eventuales correcciones podrían seguir representando oportunidades de inversión, siempre que las expectativas de crecimiento de utilidades corporativas se mantengan alineadas con las últimas proyecciones de mercado.
Por ahora, mantenemos una visión constructiva para las acciones norteamericanas y proyectamos que el índice S&P 500 podría alcanzar niveles cercanos a los 8.000 puntos hacia fines de 2026, en la medida que el crecimiento económico y las utilidades empresariales continúen evolucionando favorablemente.
Inflación en Chile y próxima publicación del IPC en Estados Unidos
La inflación de mayo en Chile se ubicó en 0,2%, por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a una variación de 0,4%. Si bien esta sorpresa a la baja podría generar un rebalanceo desde fondos mutuos reajustables hacia instrumentos nominales, mantenemos una visión cautelosa respecto de la trayectoria inflacionaria de mediano plazo.
En particular, el tipo de cambio continúa cotizando por sobre los $900 por dólar, un nivel significativamente superior a los $850 que contribuirían a moderar las presiones inflacionarias asociadas a bienes transables e importados.
Por otra parte, esta semana se conocerá el dato de inflación de Estados Unidos. El consenso espera una variación anual de 4,2%, por encima del 3,8% registrado el mes anterior, cifra que será clave para las expectativas de política monetaria de la Reserva Federal y para la evolución de los mercados financieros globales.
Renta fija local: mantener una posición prudente
En renta fija local, el mercado mantiene una visión optimista respecto de la evolución futura de la inflación. Si bien el consenso espera que la inflación anual cierre este año en torno al 4,5%, las proyecciones para fines de 2027 apuntan a una convergencia hacia el objetivo de 3,0%.
Este escenario ha llevado a algunos estrategas a recomendar una mayor exposición a instrumentos nominales, en desmedro de aquellos reajustables por inflación. Sin embargo, creemos que aún es prematuro adoptar una posición agresiva en instrumentos nominales.
La persistencia de riesgos geopolíticos en Medio Oriente y su posible impacto sobre los precios de la energía siguen siendo una fuente relevante de incertidumbre inflacionaria. A ello se suman los riesgos asociados a condiciones climáticas extremas previstas para los próximos trimestres, que podrían afectar la producción mundial de alimentos y generar nuevas presiones sobre productos agrícolas como trigo, cereales y soja.
Bajo este escenario, estimamos prudente mantener una exposición mayoritaria a instrumentos denominados en UF mientras persistan señales de presión inflacionaria externa.
Como referencia, mientras el petróleo WTI se mantenga sobre los US$85 por barril y el tipo de cambio permanezca por encima de $880 por dólar, los instrumentos reajustables continúan ofreciendo una mejor relación riesgo-retorno que los instrumentos nominales.
Además, si el tipo de cambio superara la zona de $930 y el petróleo WTI avanzara hacia niveles superiores a US$110 por barril, aumentaría significativamente la probabilidad de sorpresas inflacionarias al alza. En ese escenario, los fondos mutuos nominales podrían registrar pérdidas relevantes, mientras que los instrumentos reajustables en UF tendrían espacio para una valorización superior a la actualmente incorporada por el mercado.
Por lo anterior, mantenemos nuestra recomendación de privilegiar instrumentos indexados a la inflación dentro de las carteras de renta fija local, manteniendo una postura cautelosa frente a las expectativas de convergencia inflacionaria que hoy descuenta el mercado.
Continuaremos monitoreando de cerca los eventos y proporcionando las actualizaciones necesarias para optimizar sus carteras.
Los análisis de Lascar Wealth Management se fundamentan en la investigación de nuestra área de Estudios Financieros, dedicada a profundizar las estrategias y perspectivas de inversión de nuestros clientes.




