Esta semana, los mercados globales reconfiguran su escenario base ante una escalada geopolítica más persistente de lo previsto. El alza del petróleo, el fortalecimiento del dólar y el cambio en las expectativas de tasas están redefiniendo el panorama para la renta variable, la renta fija y el tipo de cambio.
¿Qué está pasando en los mercados?
Escalada Geopolítica y cambio de escenario
Al cierre de marzo, el mercado ha dejado atrás la idea de un conflicto breve en Medio Oriente. La resistencia de Irán y la creciente probabilidad de una intervención más directa por parte de EE.UU. e Israel han extendido el horizonte del conflicto.
Este cambio implica que el mercado comienza a internalizar un escenario de mayor duración, elevando de forma relevante la prima de riesgo global, en niveles comparables a episodios de alta tensión observados en años recientes.
Petróleo: De techo a nuevo piso
El principal catalizador de la semana ha sido la actualización de expectativas por parte de Goldman Sachs.
El banco plantea que, de mantenerse las disrupciones en el Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial—, el precio del Brent en torno a los US$100 dejaría de ser un techo para transformarse en un nuevo piso.
En un escenario de interrupciones prolongadas (del orden de 10 semanas), no se descartan niveles cercanos a US$140 por barril.
A diferencia de episodios anteriores, el mercado enfrenta inventarios bajos, lo que reduce la capacidad de absorción de shocks y acelera el impacto inflacionario a nivel global.

Impacto en los Mercados Financieros
Renta Variable:
El principal riesgo es un escenario de estanflación. El alza en los costos energéticos presiona los márgenes de las empresas, limitando su capacidad de traspasar estos mayores costos al consumidor sin afectar la demanda.
En este contexto:
- El sector energía actúa como cobertura natural.
- Las empresas de menor tamaño (small caps) presentan mayor vulnerabilidad.
- A nivel local, el IPSA podría encontrar soporte en torno a los 9.200 puntos en un escenario de conflicto prolongado.
Renta Fija:
El escenario de bajas de tasas hacia mediados de 2026 comienza a perder fuerza.
Un petróleo en torno a US$100 podría añadir hasta 0,7 puntos porcentuales a la inflación global, lo que obligaría a los bancos centrales a mantener una política monetaria restrictiva por más tiempo (“higher for longer”).
En términos locales, el alza en el precio de los combustibles está llevando a la inflación anualizada para 2026 desde un 2,7% a un 4,2%, lo que ha tenido un efecto de valorización de los FFMM reajustables por sobre los nominales en línea con nuestra recomendación de acortar duración y concentrar la cartera de renta fija en fondos denominados en UF entre 1-3 años.
Adicionalmente, se espera un mayor empinamiento de las curvas de tasas ante el riesgo de desanclaje inflacionario.
Monedas y Commodities:
El dólar se consolida como activo refugio en un contexto de conflicto, afectando principalmente a economías importadoras de energía.
En Chile, el tipo de cambio continúa altamente correlacionado con la relación entre el precio del petróleo (WTI) y el cobre. De mantenerse la tendencia alcista del crudo, es razonable anticipar presiones adicionales al alza en el USDCLP.
Implicancias para la estrategia de inversión
El mercado ha transitado desde un evento geopolítico puntual hacia un factor macroeconómico estructural.
Con un petróleo en torno a US$100 como nuevo nivel base, el foco de inversión se desplaza hacia la protección de capital. El desafío ya no es anticipar el fin del conflicto, sino evaluar la capacidad de las economías y los mercados para adaptarse a un entorno de energía más cara y tasas de interés persistentemente elevadas.
Continuaremos monitoreando de cerca los eventos y proporcionando las actualizaciones necesarias para optimizar sus carteras.
Los análisis de Lascar Wealth Management se fundamentan en la investigación de nuestra área de Estudios Financieros, dedicada a profundizar las estrategias y perspectivas de inversión de nuestros clientes.



